Catástrofes: Cómo pueden ayudar las familias
Las catástrofes, como los incendios forestales, las guerras, los terremotos o los fenómenos meteorológicos severos, pueden ocurrir cerca o lejos del lugar donde usted vive. Pero, cuando los oímos en las noticias, nos afectan. Oímos hablar sobre personas lesionadas o fallecidas y sobre comunidades muy dañadas o destrozadas. Si conocemos a gente afectada, las catástrofes pueden tener un gran impacto sobre nosotros.
Si se trata de un suceso que puede conocer su hijo, hable con él sobre qué es lo que ha oído al respecto y cómo se siente. Lo más probable es que también se preocupe por la gente afectada. Escuchar por qué están pasando otras personas puede hacer que los niños estén estresados, tristes o preocupados. Para ayudar a su hijo a afrontar este tipo de situaciones, escúchelo con calma. Deje que le explique cómo se siente. Dígale que está bien que se sienta así. Ayúdelo a sentirse seguro.
Cuando usted sienta que ha llegado el momento, puede hablar con su hijo sobre cómo puede ayudar su familia a las personas afectadas por la catástrofe. Cuando usted le muestra a su hijo cómo transformar su empatía en actos de ayuda, él aprende que puede marcar la diferencia.
¿Cómo podemos ayudar?
Existen muchos grupos para ayudar a la gente ante una catástrofe. Lo mejor que usted puede hacer consiste en apoyarlos. Ellos saben qué es necesario en cada situación. Lo pueden guiar sobre cómo y qué donar. Visite sus sitios web para averiguar qué es lo que necesitan.
He aquí algunos de estos grupos u organizaciones:
- Cruz Roja Americana
- Save the Children
- UNICEF
- Comité de rescate internacional
- Médicos sin fronteras
- Mercy Corps
- Partners in Health
- World Central Kitchen
¿Qué podemos donar?
He aquí algunas formas en que usted y sus hijos pueden echar una mano:
- Done alimentos y otros artículos. Consulte a su oficina local de la Cruz Roja, centros de la comunidad (como la Asociación de Jóvenes Cristianos -YMCA, por sus siglas en inglés), o lugares de culto, para saber qué necesitan. A veces, las organizaciones benéficas reciben demasiadas donaciones y tienen que gastar dinero para almacenar o administrar el exceso de artículos donados. O sea que, antes de donar, pregunte a la organización qué es lo que necesita.
- Done su tiempo. Ofrezca ayuda para organizar las donaciones o para distribuir los artículos donados entre las familias afectadas por la catástrofe. Vea lo que pueden hacer sus hijos para ayudar.
- Organice una colecta de dinero. Inicie una campaña para recolectar dinero o suministros para una organización que ayuda a las víctimas de catástrofes. O planifique una caminata, una carrera, una venta de pasteles u otra actividad para recaudar dinero. Un buen lugar donde hacerlo es su lugar de culto o la escuela de su hijo.
Por qué es tan importante
Ofreciendo de forma voluntaria su tiempo, su dinero o su esfuerzo puede ayudar a su comunidad, o a otras, en un momento de necesidad. También es una forma de enseñar a su hijo el valor de la generosidad. Los momentos que pasen ayudando a los demás, sobre todo, en calidad de familia, son momentos que su hijo recordará siempre. Son muy significativos y los ayudan a sentirse cerca.
Dar y ayudar a los demás aumentan las emociones positivas, como la compasión y la gratitud. Estas emociones son muy gratificantes. Y nos hacen ser buenas personas. Contribuyen a nuestras habilidades de afrontamiento, reducen nuestra respuesta de estrés y apoyan nuestro bienestar mental y emocional. Y eso es bueno para todo el mundo.