Your child's health and safety is our top priority. Please search our resource library for information on health, nutrition, fitness, injury prevention and other important topics.
Los análisis de sangre para medir la actividad del factor IX ayudan a diagnosticar o controlar la hemofilia B y a verificar los resultados de otras pruebas de coagulación sanguínea.
Los análisis de sangre de la actividad del factor VIII muestran qué tan bien funciona una proteína en la sangre llamada factor VIII para ayudar a la coagulación de la sangre.
Un análisis de sangre para medir la amilasa puede detectar cosas como problemas de páncreas, infecciones, fibrosis quística y trastornos alimentarios.
Los médicos pueden realizar un análisis de sangre para detectar los niveles de bilirrubina a los recién nacidos, los niños con ictericia o los niños que puedan tener un problema de hígado o sangre.
Un análisis de sangre para medir la glucosa mide la cantidad de azúcar en la sangre. A veces, este análisis forma parte de un examen físico o de un control de la diabetes.
Los análisis de sangre para medir la TSH pueden ayudar a diagnosticar y controlar el tratamiento de un trastorno de la tiroides o ver cómo está funcionando la glándula pituitaria.
Los análisis de sangre para medir la insulina miden el nivel de insulina de una persona para ayudar a encontrar la causa del bajo nivel de azúcar en sangre y detectar otros problemas.
Los análisis de sangre de lactato deshidrogenasa (LDH) controlan el nivel de la enzima LDH de una persona y a menudo se utilizan para identificar daño en los tejidos.
El análisis de sangre para medir la T3 (triyodotironina) total detecta problemas de tiroides, como hipertiroidismo o tiroides hiperactiva.
Los médicos tal vez soliciten un análisis de sangre para medir la T4 si existen síntomas que indican algún tipo de afección tiroidea.